Ayer escribí un post un post un poco duro para mí porque no deja de ser una realidad de mi día a día pero es verdad que mi estado de ánimo de mi día a día no es tan bajo como el de ayer.

Mis amigos y personas cercanas me consideran una persona optimista y con mucha vitalidad, y yo también me considero así pero quizás necesito este tiempo de «bajón» para poder madurar ciertas cosas.

Esta mañana, levantándome un poco mejor que ayer, una compañera de trabajo me ha mandado el link de un post de una coach donde recordaba la importancia de no estar en el papel de víctima y hacerse las preguntas correctas para dar el paso de salir. Cabe recordar que a veces es importante también cuidarse y no caer en la trampa de que uno puede con todo, para no ponerte más presión encima.

Luego esta tarde estaba leyendo en el tren hacia Sabadell donde iba a recoger a mi hijo, el último libro de Alex Rovira, Mentalidad Buena Suerte, y me ha ido muy bien porque justamente hoy hablaba del error de resignarse con la vida que tenemos, justamente quizás uno de los pensamientos escondidos que hace que sienta este agotamiento mental y este punto de que me cuesta ver más allá de lo que vivo ahora.

El texto decía «La acción, sin embargo, debe ir acompañada por la reflexión y por una actitud sana, sin precipitación, aceptando el peje del dolor o la incomodidad para el cambio que deseas conquistar».

Es curioso la verdad, porque realmente debo enfocar parte de mi dolor actual, de mi incomodidad actual hacia este punto, el de aceptar el peaje por el cambio que deseo conquistar y saber que forma parte de mi recorrido.

El texto continua así, «Recuerda: no puede haber sabiduría sin reflexión; no puede haber reflexión sin quietud, sin detenerse, sin pararse a pensar. Quizá por ello Pascal dijo una de las frases más lúcidas que he leído en mi vida: «Todas las desgracias del ser humano se derivan del hecho de no ser capaz de estar tranquilamente sentado y solo en una habitación».

Eso me hace pensar en muchas cosas y sobre todo el hecho también de descansar un poco mentalmente. Tengo demasiados proyectos en la cabeza que quiero hacer pero si me pongo la presión de hacerlos todos ya o de conseguir hacerlos, seguramente esto no me ayudará a descansar y poderlo tomar con la energía necesaria más adelante.

Hoy me voy a dormir más tranquilo y relajado, algo necesario y que me ayuda a ver las cosas más nítidas. El camino no es fácil, el camino tiene sus momentos de dificultad, pero el camino es el correcto y eso lo tengo claro. Es el camino a seguir.

Un abrazo

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