Os pongo en contexto. Actualmente veo a mi hijo un fin de semana si y uno no, los miércoles y algunos jueves. Vivo en casa de mis padres porque con el sueldo, solo y el precio de la vivienda es imposible alquilarse un piso, y le vamos añadir que la escuela está en Castellar del Vallès y mi trabajo en Barcelona y ellos me ayudan actualmente a llevar a mi hijo a la escuela.

Vale y…¿porqué me cuentas esto? Te preguntaras…

Porqué siento una frustración muy grande. Ahora mismo por ejemplo, estoy con mi hijo, acabo de cocinar y mientras cocinaba no podía estar con él, es hijo único y por lo tanto, más demandante porque no tiene con quien más jugar cuando está en casa. Me frustro porqué estando en la cocina he sentido eso, la necesidad de exponer lo que os estoy escribiendo y al mismo tiempo pensar que debo jugar con él para divertirnos juntos. Me frustro porqué tengo la necesidad de seguir creciendo a nivel emocional y social, y necesito mi tiempo, necesito mi tranquilidad para poder entrar dentro de mi e ir sacando mi creatividad para ir trabajándola y moldeándola. Siento frustración por sentir que no soy el mejor padre que mi hijo podría tener.

Y la cosa es que sé que no me puedo quejar en parte, porqué hay muchísima gente que está mucho peor que yo, que vive una situación más compleja y por ejemplo me refiero sobre todo a personas que tienen una custodia completa y no pueden dejar a sus hijos durante unas horas o 1 día con otra persona para poder ellos descansar y poder desconectar un poco.

Pero sigo sintiendo esta frustración, la sigo sintiendo, porque siento la necesidad de hacer cosas, de crear cosas, de madurarlas, de hacerlas crecer…Me siento frustrado porque cuando siento esta necesidad es porque de golpe me viene una cierta inspiración y es, si o si, una necesidad de HACER en ese momento. Me pregunto si debo frenarlo, si debo gestionar a aprender a dejarlo para más tarde o si en cambio debo hacerlo en ese momento, lo que si se, es que si lo dejo para más tarde lo que me viene a la cabeza no va a volver.

Ahora mismo, con mi hijo abrazándome, haciéndome cosquillas en la oreja mientras acabo de escribir este post.

Además ahora mismo he empezado a leer un libro de Clara Mas Bassas que se llama «HO VULL ARA» y que espero que también me dé no solo herramientas para mi hijo sino también para mi.

¿Cómo gestionáis vosotros la frustración? ¿Cuál es vuestra situación?

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